La cuenta de los programas

Comparar el costo de subir con lo que se gana al subir

Esta es probablemente la cuenta más útil de toda la serie y la que menos gente hace: cuánto hay que apostar para alcanzar el nivel siguiente, y cuánto mejora la devolución al llegar. Puestos uno al lado del otro, los dos números permiten ver si perseguir el nivel tiene sentido económico. En la mayoría de los programas el resultado es que no lo tiene, y conviene saberlo antes de apostar de más por llegar.

Medios exhibidos

Cómo hacer la comparación

Los tres primeros puntos son la cuenta; el cuarto, el error que la invalida.

📊

Cuánto falta apostar para el nivel siguiente

Los programas expresan el requisito en puntos o en volumen apostado. Convertirlo a pesos apostados es el primer paso y suele bastar con una división.

💰

Cuánto mejora la devolución al llegar

La diferencia de porcentaje entre el nivel actual y el siguiente, aplicada a lo que usted apuesta habitualmente en un período. Ese es el beneficio real.

⚖️

Poner ambos números juntos

El costo esperado de apostar el volumen que falta, contra la mejora que produce. Como el margen del juego suele superar bastante a la mejora, la comparación rara vez favorece perseguir el nivel.

⚠️

El error que la invalida

Contar el volumen que iba a apostar de todos modos como si fuera un costo. Solo cuenta el volumen adicional, el que apuesta por llegar y no habría apostado de otra forma.

Preguntas que llegan desde Argentina

¿Entonces los niveles no sirven?

Sirven si se alcanzan con el volumen que usted ya iba a apostar, que es devolución gratuita. Lo que no suele cerrar es apostar de más para alcanzarlos.

¿Y los beneficios que no son porcentaje?

Hay que evaluarlos aparte y con criterio propio: retiros más rápidos o límites mayores pueden importar mucho o nada según su caso. Lo que no conviene es sumarlos a la cuenta como si fueran plata.

¿Los programas están diseñados para esto?

Un programa que empuja volumen adicional cumple su función comercial, y no hace falta suponer mala intención. Basta con hacer la cuenta antes de dejarse llevar por la barra de progreso.